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Tanto va el ratón al molino que deja el rabo en el camino, dice el refrán, que muy bien se lo podríamos aplicar a los tumbos y giros que ha dado la maltrecha salud económica y financiera del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, que, de confirmarse los peores augurios esbozados por la primera teniente de alcalde delegada de Hacienda, Sandra Rodríguez, y el edil de Personal, Luis Miguel Rodríguez, se podría enfrentar a un estado de quiebra técnica o de insolvencia, hasta el extremo de ver comprometidas las nóminas de los trabajadores y funcionarios municipales. El escenario de crisis económica generalizada que ha provocado el cierre o traspasos de empresas y, por consiguiente, de la generación de más paro, ha conducido a una reducción drástica de los ingresos provenientes de tributos e impuestos sensibles como los de la construcción y de otras administraciones públicas, que sólo en ese aspecto, se prevén 1,7 millones de euros menos.
Coalición Canaria y Partido Popular, que cogobiernan en el Puerto de la Cruz desde el 6 de octubre del pasado año, en virtud de una moción de censura contra la alcaldesa socialista, Lola Padrón, y su equipo, se han encontrado con un panorama económico desolador, déficit estructural, una deuda millonaria, con cifras para todos los gustos, según el color o el interés político y la caída de ingresos. Sólo a la empresa Aqualia se le deben 13 millones de euros, según ha indicado la concejala de Hacienda, Sandra Rodríguez.
La nueva administración prevé aplicar medidas de contención del gasto corriente y de apretarse el cinturón, para garantizar el pago de las nóminas a la amplia plantilla del personal municipal, cuyo gasto anual representa el 68% del presupuesto general de este año, que ronda los 42 millones de euros, un 2,3% menos que el del pasado ejercicio.
Mientras Coalición Canaria sitúa la deuda heredada de los socialistas en 56 millones de euros, el PSOE asegura que en el mandato nacionalista-conservador las deudas eran de 28 millones, y que la había reducido a 23 millones en los dos últimos años.