Las líneas nítidas y los trazados rectangulares rojos lucen como cualquier diseño arquitectónico típico, pero las iniciales manuscritas H.H.,
—pertenecientes al jefe de las SS nazis Heinrich Himmler— indican lo que representan los dibujos: barracas de madera, cámaras de gas y crematorios, según se señala en el informe del Departamento
de Hagshama de la Organización Sionista Mundial (WIZO), con sede en Jerusalem (Israel).
En vísperas del 65 aniversario de la liberación de Auschwitz, el museo israelí Yad
Vashem, en memoria de las víctimas del genocidio judío, exhibe los planos del campo de concentración en la Polonia ocupada por los nazis, que se ha convertido en un símbolo del genocidio nazi de
la judería europea. Es la primera vez que los planos serán exhibidos a un público numeroso, se agrega en el informe.
Auschwitz fue el más grande de los campamentos nazis donde millones de judíos y otras minorías fueron sometidos a trabajos forzados. Muchos murieron de hambre o enfermedades.
Asimismo, muchos judíos fueron conducidos a las cámaras de gas, sus cadáveres incinerados y sus cenizas enterradas en pozos. En total, los nazis y sus colaboradores mataron a seis millones de
judíos.
Desde el lunes se celebran los actos oficiales del aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, donde 1.100.000 judíos fueron asesinados en poco más de tres años.
"Una cosa es matar a alguien cuando estás furioso, pero sentarse y trazar
planes para el mayor campo de exterminio que el mundo ha conocido y planearlo como si fuera un parlamento o una escuela u otra cosa, resulta asombroso", ha comentado Martha Weiss, de 77 años,
sobreviviente de Auschwitz".
El nombre del campo de concentración se ha convertido en sinónimo del Holocausto porque reflejó el esfuerzo germano por eliminar a los judíos de Europa, un plan que designó como la Solución
final.
Los planos ilustran la planificación del campamento. Incluye diseños del puesto de vigía a la entrada del recinto adyacente de Birkenau, donde los trenes transportaban a los judíos a la muerte,
como también un sendero donde se colocó un cartel que decía en alemán ""El trabajo os hará libres". En los planos se ven las oficinas del comandante de Auschwitz, Rudolf Hess y del médico Josef
Mengele.
"Una cosa es matar a alguien cuando estás furioso, pero sentarse y trazar planes para el mayor campo de exterminio que el mundo ha conocido y planearlo como si fuera un parlamento o una escuela u
otra cosa, resulta asombroso", ha comentado Martha Weiss, de 77 años, sobreviviente de Auschwitz, una de un pequeño grupo invitado a ver la muestra antes de su inauguración.